Por qué existe rivalidad entre tus hijos y cómo puedes mejorar su relación

0
78

Cuando somos niños, nos cuesta entender que un hermanito no es un enemigo o alguien con quien debemos competir para tener la atención de nuestros padres. Que seamos hermanos no significa que automáticamente seremos cómplices y mejores amigos. Como el resto de las relaciones, la hermandad no es algo que se da por sí solo; requiere de trabajo, tiempo, dedicación y, sobre todo, voluntad. Las madres pueden ayudar a sus pequeños a controlar los celos o rivalidad que pueden surgir cuando los hijos están chicos.

Hoy, Genial.guru te trae seis consejos que pueden ayudar a las mamás a mejorar la relación de sus hijos y conocer un poco más de por qué surge este sentimiento entre ellos.

¿Por qué ocurre?

Los celos son un sentimiento que nace por instinto, una idea que surge que nos hace pensar que debemos defendernos porque hay algo o alguien que nos está amenazando en quitarnos el amor de nuestro ser amado. Cuando uno es niño, es muy difícil procesar esto. Por eso los padres no deben menospreciar los sentimientos de sus hijos; en cambio, pueden tratar de comprenderlos e intentar forjar una relación familiar basada en respeto e igualdad.

Puede ocurrir a cualquier edad

Incluso cuando somos adultos podemos llegar a pensar que mamá le da un trato especial a uno de nuestros hermanos. Si tus hijos se llevan pocos años de diferencia, es probable que requieran de los mismos cuidados, lo cual los puede llevar a competir por tu atención. El hermano mayor puede sentirse frustrado por ver todos los tratos que recibe el más pequeño, mientras que el hermanito menor puede sentir celos porque el más grande es más independiente y goza de más libertades.

Algunas de las señales de que los chicos están celosos

  • Buscan llamar la atención
  • Exageran enfermedades
  • Compiten constantemente con los otros hermanos, y buscan ser elogiados
  • Tienen enfrentamientos a menudo
  • Se burlan del otro

¿Qué puedes hacer?

1. Individualiza tu atención

Los celos se manifiestan cuando existe el miedo de ser reemplazados u olvidados. Es importante que el chico sepa que, solo porque hay un nuevo bebé en casa, no significa que él ya no es un miembro importante de la familia. Cada hijo es diferente y por lo tanto tienen distintos gustos, intenta pasar tiempo con cada uno por separado realizando actividades que sabes le interesan.

2. Ofrécele su propio espacio

Continuando con la idea anterior, bríndale a cada hijo el espacio para desarrollar sus propios gustos e identidad. Por ejemplo: si a uno le gusta jugar béisbol, pero al otro no, no lo obligues a practicar ese deporte. En cambio, dale la oportunidad de encontrar lo que le apasiona a él.

3. No los compares

No le digas “mira cómo tu hermana mantiene el cuarto ordenado y tú no”. Recuerda que son diferentes, cada uno tiene virtudes y defectos en los que debe trabajar, pero a nadie le gusta que le repitan a cada rato que no es tan bueno como su hermano.

4. No intercedas siempre

Si tus hijos están teniendo una discusión, no siempre debes intervenir. Muchas veces, los niños pueden resolver sus propios problemas y llegar a un acuerdo si se les da el tiempo para hacerlo.

4. Háblales sobre los celos

Los chicos son más inteligentes de lo que muchas veces pensamos. Si les explicamos qué son los celos, será más fácil para ellos entender sus sentimientos y aprender a controlarlos.

La relación que tenemos con nuestros hermanos es una de las más duraderas y largas que vamos a tener en nuestra vida. Por eso es importante que nuestros hijos aprendan a controlar los celos. Después de todo, son nuestros hermanos las primeras personas con las que tenemos contacto social, debemos convivir y aprender a respetar.

¿Tus hijos se pelean constantemente por tu atención? ¡Cuéntanos si has usado alguno de estos consejos o conoces alguno otro que pueda ayudar!

LEAVE A REPLY